exámenes para Lupus

La primera prueba de laboratorio empleada durante mucho tiempo fue la investigación de células LE (Lupus Eritematoso). Cuando este examen se repite en varias ocasiones, se encuentra positivo en alrededor del 90% de la gente con Lupus sistémico (a pesar que literalmente lo sugiere) y en la actualidad está en desuso. Este examen está positivo también en hasta el 20% de pacientes con Artritis Reumatoide, en algunos pacientes con otras enfermedades reumáticas como el Síndrome de Sjögren y Esclerodermia, en pacientes con enfermedades del hígado y en personas que están tomando algunos medicamentos, tales como procainamida, hidralazina y otros más.

El examen de los anticuerpos antinucleares por inmunofluoerescencia (AAN o AANF) es más específico para el Lupus que las células LE. La prueba AAN está positiva en prácticamente todos los pacientes con Lupus sistémico y es el examen de laboratorio más útil disponible para el diagnóstico del Lupus en la actualidad. Por otro lado, un examen positivo de AAN por sí solo, no hace el diagnóstico de Lupus, dado que se puede encontrar también en las siguientes personas:

  1. Con otras enfermedades del tejido conjuntivo
  2. Sin ningún síntoma
  3. Tratados con algunos medicamentos como procainamida, hidralazina, isoniazida y cloropromazina.
  4. Con enfermedades diferentes de Lupus, tales como la Esclerodermia, Artritis Reumatoide. Mononucleosis Infecciosa y otras enfermedades crónicas como la lepra lepromatosa, endocarditis bacteriana subaguda, paludismo, enfermedades del hígado, etc.

Dado que este examen puede ser positivo en padecimientos diferentes al Lupus, los resultados de un AAN positivo deben ser interpretado con base en una historia médica completa del paciente, así como un análisis cuidadoso de los síntomas y signos.

El reporte de un AAN positivo debe incluir el título ( concentración). El título indica cuantas veces debe diluirse la muestra de sangre, para que los anticuerpos anti-nucleares salgan negativos. Por lo tanto un título de 1: 640 indica una mayor concentración de los anticuerpos que 1:320 o 1:160. Los pacientes con Lupus activo tienen títulos de AAN muy altos.

Los exámenes de laboratorio que miden los niveles del complemento en sangre son también de utilidad. El complemento es una proteína normal de la sangre que junto con los anticuerpos destruyen las bacterias. Es un “amplificador” de la respuesta inmunológica. Si los niveles totales de complemento en la sangre, el C3 y C4 se encuentran bajos y el paciente tienen los AAN positivos, es casi seguro que tiene Lupus activo. También los niveles bajos de complemento C3 y C4 en un paciente con AAN positivos, indican que el Lupus está afectando al riñón.

Las pruebas individuales de reacción antígeno-anticuerpo especiales, son también de mucha utilidad para el diagnóstico de Lupus. Éstas incluyen la prueba de anti-ADN, anti-Sm, anti-RNP, anti-Ro y las pruebas que miden los niveles del complemento en el suero. Éstos exámenes especiales, se los puede explicar con mas detalle su médico especialista.

La detección de los anticuerpos anti-fosfolípidos (anticardiolipinas), o prueba positiva del anticoagulante lúpico, son pruebas de mucha importancia, sobre todo si el paciente ha tenido coágulos sanguíneos anormales (trombosis) en alguna parte del cuerpo. La manifestación más común de estas alteraciones es la flebitis o inflamación de las venas en las pantorrillas de las piernas. La presencia de éstos anticuerpos en ausencia de anormalidades en las pruebas de coagulación, requiere sólamente el tratamiento con aspirina en pequeñas dosis para “adelgazar” la sangre. Sin embargo, cuando existen varias anormalidades en éstas pruebas de coagulación, el paciente requerirá un anticoagulante del tipo de la heparina inicialmente y warfarina oral posteriormente para prevenir la obstrucción de vasos sanguíneos (arterias y venas) de pequeño y gran calibre. Cuando ésto ocurre en el pulmón o en el cerebro, puede ser peligroso.

Las pruebas de laboratorio son más útiles cuando tomamos en cuenta la siguiente información: si una persona tiene síntomas y signos que apoyan el diagnóstico de Lupus, por ejemplo cuando menos cuatro de los criterios de la ACR, incluyendo una prueba positiva de AAN, no es necesario realizar mas exámenes de laboratorio. Si una persona tiene sólamente dos o tres de los criterios de la ACR, incluyendo AAN positivos, entonces éstos apoyan pero no confirman el diagnóstico. En éstos casos, a menos que pruebas mas específicas sean positivas (ejemplo anti-ADN, anti-Sm, anti-Ro), el diagnóstico de Lupus no está confirmado y se requieren más datos clínicos o bien la positividad de las pruebas específicas mencionadas anteriormente que son más especiales. Mucha gente puede tener síntomas vagos y solo una prueba positiva para antifosfolípidos (AFL), o el anticoagulante lúpico positivo. Estas personas entonces tienen un síndrome AFL primario en lugar de Lupus. La gente con síndrome AFL primario puede tener problemas de coagulación prematura y requerir tratamiento.

Algunos médicos en ocasiones solicitan biopsias de piel tanto de la zona de lesión como en la piel sana. Estas biopsias ayudan al diagnóstico de Lupus en el 75%.

La biopsia del riñón se requiere en ocasiones si los exámenes de orina o de sangre sugieren afección a este nivel. Las anormalidades renales varían en cada paciente. La biopsia y la preparación especial del tejido, son necesarias para que el médico tenga una idea del grado y tipo de lesión del riñón. Con el resultado de este estudio el médico puede confeccionar un tratamiento adecuado para cada paciente.

La interpretación de todas estas pruebas positivas o negativas y su relación con la sintomatología, es algunas veces difícil. Una prueba puede ser positiva en una y negativa en otra, reflejando con esto la actividad de la enfermedad y otras variables. Cuando estas dudas no pueden ser resueltas, debe consultarse un experto en Lupus.

Cuando algún paciente tiene muchos síntomas y signos de Lupus y además las pruebas positivas, el médico no tiene problemas para hacer el diagnóstico correcto e iniciar un tratamiento oportuno. Sin embargo, un problema más común es cuando un paciente tiene síntomas muy vagos de dolores articulares, fiebre, fatiga y dolores musculares. Algunos médicos califican a estos pacientes como neuróticos, otros intentan diferentes medicamentos con el propósito de suprimir solo los síntomas. Afortunadamente con el creciente conocimiento de la enfermedad, un número cada vez mayor de médicos piensan en el diagnóstico de Lupus.

El paciente puede ayudar a su médico siendo abierto y honesto. El diálogo sano entre medico y paciente resulta en una mejor atención, no solo para el enfermo con Lupus si no para cualquiera que busca un tratamiento médico.

¿A quién debe acudir un paciente para el diagnóstico correcto de Lupus?. La mayoría de las personas buscan inicialmente la ayuda de su médico familiar, y esto es a menudo suficiente. Sin embargo, cuando surgen muchas dudas o se presentan complicaciones, es recomendable la opinión de un especialista. La elección de éste dependerá del problema en particular; por ejemplo usted buscaría la ayuda de un nefrólogo si el problema es renal, o un dermatólogo para un problema de la piel. Es recomendable en la mayoría de los casos la participación de un médico reumatólogo o inmunólogo clínico especializado en Lupus.

Adeluna, asociación de enfermos de lupus de navarra

Jornadas Adeluna 2014

Revista nº 16 – FELUPUS